miércoles, 27 de noviembre de 2013

Encuentros VI: "El juego"

Es para mi el juego un encuentro desenfadado y divertido en el que me olvido de todo por unos minutos y disfruto de las risas y de la intensidad de un momento que puede llenar otros muchos

El juego entre adultos, entre niños o entre niños y adultos me parece una estupenda y relajada forma de encuentro en la que muchas veces logro una conexión profunda con el otro que va mucho más allá de ese simple rato de diversión y risas, un encuentro lleno de espontaneidad, apertura, imaginación, ocurrencia, frescura, ingenio... que deja salir lo mejor de cada uno casi sin darnos
cuenta



En esta caja dos muchachos que se encuentran en la risa de las formas divertidas que inventan juntos para las nubes





jueves, 21 de noviembre de 2013

domingo, 17 de noviembre de 2013

Encuentros V: "El beso"

Es este, para mi, un encuentro íntimo y profundo que cuando se produce sella y confirma un grado de comunicación, unión y compañía que alcanzo con pocas personas 
Cuando ambos hemos abierto una puerta invisible que da acceso al otro, a lo más profundo, sin reservas,  y hay un momento en el que nos damos un beso, es como si construyéramos juntos la forma palpable y visible de esa puerta invisible

Puede ser un beso de enamorados, un beso de madre o de hija, un beso de amiga o hermana... pero en cualquier ocasión en que se produce, considero el beso como una puerta física que cruzo para convertirme en complice y compañera de la vida y el "ser" del otro 

En resumen, es para mi el beso una forma física y visible del punto de encuentro no físico e invisible más íntimo entre dos seres humanos 



En esta caja he guardado un beso de amor y deseo con el olor del sol del verano acumulado en los colores del otoño y el sonido de las hojas secas al caminar sobre ellas








lunes, 11 de noviembre de 2013

Encuentros IV: "El descubrimiento"

Yo creo que coincidir con otro en el asombro de un descubrimiento es a veces una forma de encuentro tan intensa que puede convertirse en la base de una amistad o relación
Descubrir algo maravilloso, tomar consciencia de que algo es bello, grande, divertido, triste, sorprendente, injusto, misterioso... junto a otra persona y compartir con ella ese sentimiento en ese instante produce una unión especial

Para mi los niños son los más grandes especialistas descubridores, por eso con ellos descubro todos los días cosas nuevas o nuevos aspectos de cosas "viejas" que con el paso del tiempo y sin darme cuenta he ido convirtiendo en rutinarias y aprendidas. Al compartir mi vida con los niños mi día a día se convierte en una constante novedad, un continuo descubrimiento y aprendizaje con la ilusión y el entusiasmo a flor de piel



He aquí en esta caja el encuentro de un padre con su hijo al descubrir a través de los ojos del pequeño, con toda la ilusión de la primera vez intacta, la belleza y la sonrisa de una nevada un día de invierno






lunes, 4 de noviembre de 2013

Encuentros (III) "La conversación"

A lo largo del día cruzo palabras y gestos con muchas personas. Saludos, opiniones, estados, noticias... un montón de información que lo que hace es eso, informar, incluso enseñar algo nuevo.

Pero en muy raras ocasiones mantengo con alguien una Conversación, en la que el intercambio no me informa, sino que me llena de entusiasmo para la vida porque se produce el encuentro con el otro. Intercambio en el que "somos" y "nos hacemos", porque, pensando igual o no y sintiendo igual o no, ambos logramos escuchar y hablar con el corazón abierto, sin miedo a dar y sin miedo a recibir. Sin juzgar ni ser juzgados. Es solo en ese tipo de conversaciones, en las que interviene el alma, en las que siento verdaderamente la conexión con otro, la compañía total de alguien.
El encuentro en la Conversación es, para mi, uno de los mejores placeres de la vida.


Esta otra caja de "Encuentros" guarda esa magia que surge un día gris de otoño del diálogo y la Conversación,  del encuentro sereno entre dos almas que se desnudan y abrazan (como la define José Luis Martín Descalzo)




miércoles, 30 de octubre de 2013

Las maderas de "Encuentros" o el alma de las cosas


Las cosas no tienen alma, la van tomando prestada de las personas que van creando su historia, de las manos que las tocan, de los ojos que las miran, de los usos que se les da... Con todo eso van haciendo una historia y adquieriendo un significado que, creo yo, acaba dotándolas de algo parecido a un  "alma" (el alma de las cosas)

Las maderas de las cajas utilizadas para acoger las escenas de la serie encuentros tienen "almas" diferentes. Unas proceden del embalage de una vidriera que estuvo almacenada desde los años cincuenta hasta que hace poquito tiempo alguien decidió que era buena idea utilizarla para disfrute de quien la viera y ahora luce todos sus colores en el hospital de Regla. Otra parte de la madera que he utilizado procede de las primeras peanas del antiguo museo catedralicio de León y soportó durante años obras de arte que hicieron algunos hace mucho tiempo para que otros pudieran contemplarlas.

Ahora esas maderas acogen mis emociones en esta serie de encuentros completando el significado de las escenas por lo que aporta su "alma". Algún día estarán en casa de alguien o acabarán siendo reutilizadas para otras tareas, pasarán por otras manos, otras miradas... y seguirán completando su historia, llenándose de signifacado, creando su "alma"...

Yo creo que el encuentro con otros a través de las cosas donde dejaron impresa su historia es una sútil y mágica forma de encontrarse

Esta es la madera que abrazó la vidrera durante tantos años

Y esta es la vidriera que ahora está expuesta en el hospital de Nuestra Señora de Regla


 Y esta es la madera de las primeras peanas del museo catedralicio de León (no tengo foto de cuando eran peanas) Aún tienen las huellas de la carcoma que les atacó durante años (por supuesto está eliminanda por tratamiento en cámara de desinfección)

lunes, 21 de octubre de 2013

Encuentros (II) "El abrazo"

En esta caja de encuentros, el abrazo

Considero al abrazo el encuentro por excelencia, seguramente porque en mi caso es el menos frecuente, es el que más me cuesta (salvo con los niños) y el que más ilusión para la vida me proporciona, el que más me acerca al otro cuando se produce o en el que más fuerte siento el encuentro con el alma del otro

En este caso transcurre a la luz de la luna llena y a la sombra mágica de un magestuoso árbol


Y para acompañarlo unas palabras de Eduardo Galeano que lo define de una forma muy bonita:
"No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces de dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porque nacer es una alegría que duele.
Pequeña muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace
"